El editor, en directo
Portada, platos, tipografía y fotos. Míralo montándose solo, tal cual lo haces tú.
Cartas digitales para restaurantes
Cambias un precio desde el móvil y aparece en la mesa al segundo. ¿Se acabó el pulpo? Lo ocultas y listo.
Tócala — pasa las páginas
Sin diseñadores, sin imprentas esperando quince días. Tú pones los platos; nosotros, el resto.
Doce estilos de carta pensados para hostelería de verdad. Eliges uno y ya tiene tu nombre.
Le haces una foto a la carta de papel y te la monta sola. O los metes a mano, plato a plato. ¿Se acabó el pulpo? Lo ocultas y listo.
Descargas el QR listo para la mesa, el cristal o el mantel. Lo pegas y la carta ya vive sola.
Escáner de cartas
Nada de pasar sesenta platos a mano. Fotografías la carta, o le mandas el PDF de la imprenta, y en unos segundos tienes las secciones, los platos, las descripciones y los precios en tu panel.
Va incluido en el precio. Una carta de 120 platos tarda menos de lo que tardas en servir un café.
Traducción a 13 idiomas
Un clic y tu carta está en inglés, francés, alemán o japonés. El cliente elige su idioma en el móvil y lee cada plato como si lo hubieras escrito para él.
El editor
Eliges textura y color, colocas cada texto donde quieras, subes la foto del plato. Sin diseñador de por medio y sin pelearte con el ordenador.
Todo lo que toques se ve al momento en el móvil de al lado, tal cual lo verá el cliente en la mesa.
Portada, platos, tipografía y fotos. Míralo montándose solo, tal cual lo haces tú.
¿Tasca de toda la vida o bistró fino? Seis texturas, en el color que quieras.
Los 14 oficiales, con su icono. El camarero deja de hacer de intérprete.
O las eliges de nuestra biblioteca. Se ven bien hasta con el sol de mediodía en la terraza.
La letra también sabe a algo. Elige la que pega con tu cocina.
Eliges el que pega con tu local, cambias colores y tipografía si quieres, y la carta sale con tu nombre y tus platos. Ninguna se parece a otra.
Los nombres son de ejemplo. En cuanto entras, la portada lleva el de tu restaurante — y si mañana quieres otro estilo, lo cambias sin rehacer nada.
El cobro lo procesa Stripe, la misma pasarela que usan miles de negocios. Nosotros no vemos tu tarjeta.
Tu carta y tus datos viven en servidores europeos, con el reglamento europeo de protección de datos.
Mes a mes, sin letra pequeña. Cancelas tú mismo desde tu panel y no vuelves a pagar.
Te responde gente real que sabe lo que es un servicio de viernes noche. Sin bots ni tickets eternos.
No es solo enseñar los platos en una pantalla. Es montarla desde una foto, hablar el idioma de quien se sienta, tener fotos sin coger la cámara y saber qué mira tu cliente.
Biblioteca incluida
715 fotosPaella, croquetas, pizza, cócteles, postres… buscas el plato por su nombre y ya tienes la foto. Y si prefieres las tuyas, subes las que quieras.
Tu panel
Visitas de hoy y de la semana, escaneos del QR por día y el ranking de los platos más consultados. Información que una carta de papel no te da jamás.
Vender más
Un plato destacado sale resaltado y el primero de su sección. Y en las ofertas se ve el precio antiguo tachado, que es lo que hace que el cliente se decida.
También puedes ocultar un plato en dos toques cuando se acabe, sin borrarlo.
Tu marca
Lo subes y lo encuadras con zoom, en cuadrado o en círculo. Después arrastras cada texto de la portada donde quieras, con guías de centrado.
Para la mesa
Eliges tamaño (3, 5 u 8 cm) y cantidad, y sale la hoja A4 lista para imprimir. O el archivo vectorial para tu imprenta. Sin marcas nuestras.
Trae a un amigo
Tienes tu código en el panel: lo compartes por WhatsApp y listo. Puedes acumular hasta 12 meses gratis.
La última página también es tuya: una despedida, un «gracias por venir» o tus redes.
Cada apartado con su imagen, en la barra de secciones y en su portadilla.
Sin miniaturas: solo texto elegante, y la foto a pantalla completa al tocar el plato.
Mini-guías en cada apartado y una lista de «puesta a punto» que te dice qué te falta.
Ni planes «básico, pro y premium» que no entiende nadie. Tu carta completa, con todo, por menos de lo que cuesta un menú del día.
Menulux completo
30 €19,90 €/mes
7 días de prueba — sin tarjeta de sorpresas: hoy no se cobra nada. Después, 19,90 €/mes con el precio de lanzamiento bloqueado para siempre.
Pago seguro con Stripe — cancela cuando quieras
Con la carta a mano, unos diez minutos. Subes tus platos, les pones foto —tuya o de nuestra biblioteca— eliges el estilo y la carta queda publicada al instante. Todo desde tu móvil o el ordenador, sin conocimientos técnicos.
Cada día y cada servicio. Menú del día distinto por la mañana, sugerencias por la noche, y si a mitad de servicio se acaba el rodaballo, lo ocultas desde el móvil en dos toques. El QR es siempre el mismo.
No. Le haces una foto a la carta de papel (o subes el PDF de la imprenta) y en unos segundos tienes las secciones, los platos, las descripciones y los precios montados. Te pregunta lo que no tenga claro y tú confirmas antes de guardar nada. Si prefieres, también puedes meterlos a mano.
No los traduce, a propósito. «Pulpo á feira» sigue siendo pulpo á feira en inglés y en japonés, que es lo que el cliente tiene que pedir y lo que canta el camarero. Debajo lleva una explicación corta en su idioma, y las descripciones y los alérgenos sí van traducidos.
La tarjeta la pones al empezar la prueba, pero no se te cobra nada durante los 7 días. Te avisamos antes de que terminen: si sigues, se cobran los 19,90 € y ya está; si no, cancelas en un clic y no se cobra nada. Sin permanencia ni cargos ocultos.
Sí. La carta se abre en el navegador al escanear el QR — sin descargar ninguna app, en iPhone o Android, aunque sea un móvil de hace años. Y carga rápido incluso con la cobertura floja de un local con mucha piedra.
Cuéntanos qué necesitas y te respondemos en menos de 48 horas, directo a tu correo.
Gracias por escribirnos. Te contestamos en menos de 48 horas, directo a tu correo.